LECTIO DIVINA


 

 


 


Del Salmo 17

Nos saciaremos, Señor, contemplando tu rostro.

Escucha, YHWH, mi causa, hazme caso cuando grito, presta oído a mi plegaria, que no hay doblez en mis labios.

Las sendas trazadas, ajustando mis pasos; por tus veredas no vacilan mis pies.

Te invoco, oh Dios, pues tú me respondes, inclina a mí tu oído, escucha mis palabras.

Protégeme a la sombra de tus alas.

Pero yo, rehabilitado, veré tu rostro.

Al despertar te contemplaré hasta que quiera.

AMEN

Texto

“Ver con los ojos del corazón, lo que dice el texto”

 

MATEO 25, 1-13

En aquel tiempo dijo Jesús á sus discípulos esta parábola:

-El Reino de los Cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.

Cinco, de ellas eran necias y cinco eran sensatas.

Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó una voz:

-«¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!»

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.

Y las necias dijeron a las sensatas:

-«Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.»

Pero las sensatas contestaron:

-«Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.»

Mientras iban a comprarlo llegó el esposo y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo:

-«Señor, señor, ábrenos.»

Pero él respondió:

-«Os lo aseguro: no os conozco.»

Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.

Palabra de Dios


 



para conseguir depositar la Palabra en nuestro corazón

 



     ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior…

- ¿Hasta qué punto soy “dueño/a” de mi propia vida?, ¿quién manda en ella?.

- ¿En dónde, cómo, con qué la alimentamos, la construimos?.

- ¿Qué “aceite” hace brillar la “lámpara” de nuestra vida?
 

LECTURA:

¿Qué dice el texto?

Atiende todos los detalles posibles.

. Fíjate en los términos y expresiones de contraste que aparecen en el texto, “sensatas/necias”, “sus lámparas”, “nuestras lámparas” “cerrar/abrir”, ”no conocer”, “dormir/velar”.

La estructura de este relato sigue el triple paso típico de un relato dramático:

a) los vv. 1-5 son la exposición que facilita a los lectores los antecedentes de la historia;

b) los vv. 6-9 forman el “corazón” del texto y crean la tensión narrativa del drama; culminan en el breve diálogo entre las doncellas necias y las sensatas cuando se acerca el novio: al final, los lectores quedan expectantes sobre qué pasará con las doncellas necias, qué harán;

c) los vv. 10-12 forman la escena final, con la conversación entre las doncellas necias y el novio. El v. 13 es una especie de estribillo que ya leíamos en 24,42.

Muchos términos asemejan este texto a 7,21- 23, por lo que hay que tenerlo en cuenta

.

a) Contexto

Nos situamos en el corazón del Discurso Escatológico (Mateo 24-25), pórtico de entrada al relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús (Mateo 26-28).

Un trío de parábolas sobre la vigilancia (el ladrón [24,42-44], el mayordomo [24,45- 51], las doncellas [25,1-13]), prepara la parábola final de los talentos (25,14-30) y la gran visión del Juicio Final (25,31-46), con la que termina el discurso.

Después, con el capítulo 26 comienza a relatarse la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Las tres parábolas sitúan a los oyentes/lectores del evangelio ante una disyuntiva, mediante la estrategia narrativa que muestra dos comportamientos: uno, el acertado; otro, el equivocado.

Desde la panorámica del Juicio Final, el aceite de las doncellas son las obras de misericordia y solidaridad.

El texto nos pide reflexión sobre el comportamiento que se deriva de nuestra fe: la carta de Santiago nos advertirá que una fe sin obras es una fe muerta.

c) Elementos a destacar.

- Hay un vistoso desencuadre entre la orden de velar (v. 13) y el hecho de que se durmieran todas las doncellas. La vigilia y el sueño están presentes de manera ejemplar en el episodio de Getsemaní (Mt 26,36-46), que conviene tener presente. También allí todos los discípulos se duermen. ¡Ojo con posturas maniqueas apresuradas!

.- El lenguaje de la parábola es sumamente sugerente: la lámpara, con la insistencia en “propia”, sugiere la vida de cada uno, el proyecto personal de vida, y el aceite, necesario para que la lámpara sea tal, serían las opciones y compromisos que alimentan y conforman dicha vida. ¿Somos “dueños” de nuestra propia vida?, ¿quién manda en ella?, ¿en dónde, cómo, con qué la alimentamos, la construimos?, ¿qué “aceite” hace brillar la “lámpara” de nuestra vida?

.- La diferencia no estriba en doncellas “buenas y malas”, sino en doncellas “sensatas e insensatas” (cf. Mt 7,24-27). Además, la respuesta del novio (“no os conozco”) al ruego de las doncellas insensatas (“Señor, Señor, ábrenos”) une especialmente el texto con Mt 7,21-23. El evangelista propone un lenguaje común para el final del primer discurso de Jesús y el final del último discurso. ¿Qué te sugiere? Jesús no (re)conoce a quienes somos discípulos suyos. ¿Por qué?


 


 

“Le hablo al Señor, escucho el yo de Jesús y mi yo para llegar a una intimidad de amor

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto

Me pongo ante el Señor con mi verdad desnuda.
Le puedo presentar de modo sencillo mi lámpara y su contenido de aceite, lo poco o mucho que brille.
Le puedo pedir su Espíritu y su Gracia para poder velar amando, a Él y a cuantos me rodean.
Que me dé deseo de Él y su Reino para velar y trabajar sin descanso haciéndolo presente aquí y ahora.

¿A qué te compromete el texto?

¿Qué dimensión de mi vida puedo cambiar?
¿Qué hacer en concreto, por poco que sea, para apartarme de lo que me hace necio/a y mantener la tensión velando?
¡Algo que esté en mi mano de modo realista
!

TOMADO DE: Diócesis de Vitoria