LECTIO DIVINA


 

 


 


 

Quiero, Señor Jesús, escucharte en tu Palabra.

Y escuchándola, sintonizar con tu corazón de Hijo confiado en el Padre del cielo, aprender a orar Contigo, a esperar con paciencia activa, a amar y a perdonar sin cansarme.

Saber una y otra vez cuánto te importa cada hombre y cada mujer, cuánto te interesa nuestra propia paz y felicidad.

AMÉN.

Texto

“Ver con los ojos del corazón, lo que dice el texto”

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO  5. 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; y Él se pudo a hablar enseñándolos:

Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Dichosos los sufridos,
porque ellos heredarán la Tierra.

Dichosos los que lloran,
porque ellos serán consolados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque ellos serán saciados.

Dichosos los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.

Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Palabra de Dios


 



para conseguir depositar la Palabra en nuestro corazón

 



     ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior…

¿Qué entiendo por ser bienaventurado, feliz, pleno… cuándo experimento que lo soy?

¿En qué persona/s visualizo que esta propuesta de Jesús no es locura?

¿Qué me dice que la causa de la justicia = la causa de Jesús?
 

LECTURA:

¿Qué dice el texto?

Atiende todos los detalles posibles.

Fíjate en los verbos que introducen el discurso en el v.2.

Quédate expectante.

Fíjate bien en quiénes son bienaventurados y por qué.

¿Qué verbos están en presente y cuáles en futuro?

Por último cae en la cuenta de la relación entre la causa de la justicia y la de Jesús.

El evangelio de hoy tiene tres partes:

a) vv. 1-2: la introducción narrativa donde se presenta el auditorio de Jesús (las muchedumbres y los discípulos) y se hace referencia a la montaña (nuevo Sinaí, nueva “ley”), a la autoridad de Jesús (“se sentó”, posición de “maestro”), y a la extraordinaria importancia de lo que va a decir (notad que se usan tres expresiones y verbos para introducir el discurso: “abriendo la boca”, “enseñaba”, “diciendo”; es la única vez en todos los evangelios que ocurre algo semejante, prueba de la categoría excepcional de lo que va a decir Jesús, es decir, de todo el sermón de la montaña;

b) vv. 3-10: el conjunto de las 8 bienaventuranzas, conjunto abierto y cerrado con la expresión “porque de ellos es el reino de los cielos” (vv. 3 y 10), y que se subdivide en dos grupos de 4 (vv. 3-6: “justicia”; vv. 7-10: “justicia”);

c) vv. 11-12: una última bienaventuranza, dicha directamente a sus oyentes (notad el cambio de persona: de la tercera plural a la segunda plural: “seréis”)

a) Contexto

Dejábamos la lectura del evangelio de Mateo en el sumario de actividad de Jesús de 4,23.

Allí se decía que Jesús recorría toda Galilea enseñando, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.

Pues bien, el evangelio nos presenta el comienzo de la enseñanza (5,1-8,1), el impresionante Sermón de la Montaña, del que las bienaventuranzas son su introducción general, el pórtico de entrada a dicho discurso de Jesús.

En el evangelio de hoy encontramos la primera perícopa (= unidad textual) del sermón de la montaña (Mt 5,1-10), y dos versículos de la siguiente (vv. 11-12ab), que continúa con la llamada de Jesús a sus oyentes a ser sal de la tierra y luz del mundo (vv. 13-16).

c) Elementos a destacar.

.- Las bienaventuranzas tienen una estructura tripartita: la declaración de bienaventuranza (Bienaventurados); los que son objeto de dicha declaración (pobres en el espíritu, etc…); y la razón, la causa del porqué ellos son bienaventurados: son acciones que Dios, Padre bueno y providente con entrañas de Madre, realizará en el futuro, pero que comienzan y terminan en el presente. De Dios Padre aún no hemos recibido prácticamente nada de lo que nos espera. Pero ¿qué esperas? Reflexiona qué es lo que te hace sentir feliz o satisfecho habitualmente. ¿Tiene algo que ver tu proyecto de felicidad con el que Jesús proclama en las bienaventuranzas?

.- Las bienaventuranzas son la introducción al sermón, de modo que hay que descubrir el corazón del mismo si queremos entenderlas y, sobre todo, vivirlas. Este corazón es la oración del Padre Nuestro, la llamada confiada de hijos a recibir del Padre (y un padre muy especial) todos los bienes que puede dar. Desde una experiencia así de Dios Padre, uno puede lanzarse a vivir un estilo de vida arriesgado y desafiante; sin esa experiencia, estas palabras de Jesús pueden ser un insulto para los “perdedores” de la historia. ¡Ojo!

.- Las dos únicas razones en presente son para los pobres en espíritu y para los perseguidos por causa de la justicia: de ellos es el Reino de los cielos, ellos son los propietarios de dicho reino. ¿Qué te sugiere? ¿A qué te mueve? 

.-“Por causa de la justicia” y “por mi causa” relacionan estrechamente la causa de Jesús y la causa de la justicia: ¿están así de implicadas una y otra en nuestro modo de ser cristianos?

.- “Bienaventuranza” significa “felicidad”. Jesús proclama felices a ocho categorías de personas y la novena proclamación de felicidad no hace sino ampliar la octava, “dichosos los perseguidos”. Repasa las categorías y piensa en cuáles son más aceptadas y cuáles no por ti mism
 


 

“Le hablo al Señor, escucho el yo de Jesús y mi yo para llegar a una intimidad de amor

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto

Me pongo ante el Señor con mi verdad desnuda.
. ¿Qué le digo, es verdaderamente esta mirada a la realidad mi mirada?
Puedes pedirle su Espíritu y su gracia para, ante todo, entrar en esta dinámica, experimentarla y hacerla experimentar.

¿A qué te compromete el texto?

¿Qué dimensión de mi vida puedo cambiar?

¿Qué hacer en concreto, por poco que sea, para entrar en algo de la lógica de este evangelio?

¿Cómo ser yo cauce de bienaventuranza?

¿Cómo dar adhesión un poco más a la causa de Jesús?

¡Algo que esté en mi mano de modo realista!

TOMADO DE: Diócesis de Vitoria